En enero de 2015, pesaba 233 libras. Era el más pesado de lo que yo había sido. Empecé a dejarme ir después de que mi mamá falleció dos años antes. En un día típico, me desperté y había tres o cuatro rebanadas de pan tostado con mantequilla. A las 11 de la mañana, me gustaría empezar a picar en “cookies” para satisfacer a mí hasta la hora del almuerzo. Para el almuerzo, yo tendría un sándwich de jamón y queso y una bolsa de papas fritas. Después del trabajo, me iba a comer pizza con palitos de queso y pan de ajo. Yo estaba fuera de control.

EL CAMBIOEL CAMBIO

Cuando comencé a perder mi aliento subiendo las escaleras y experimentando dolor de espalda después de caminar distancias cortas, empecé a tener miedo. Pensé, “Esto es una tontería. Estoy 33 y literalmente me estoy comiendo a mí mismo a la muerte.” Yo no tenía confianza. Pensé que todo el mundo se snickering en mí cuando entré en la ciudad. Incluso me sentí avergonzado de mi marido para ser visto conmigo. Yo nunca fui de vacaciones porque sabía que yo no sería capaz de disfrutar de ella. La vida fue pasando de mí y yo sabía que tenía que cambiar.

LOS ENTRENAMIENTOS

Como yo no estaba listo para el paso pie en el gimnasio, tengo un Fitbit. Yo sabía que mi trabajo de escritorio no estaba ayudando, pero no tenía ni idea de cómo inactivo me fue. En mi primer día, sólo me las arreglé para golpear 8.000 pasos, que está por debajo de la recomendada de 10.000. Yo sabía que tenía que trabajar más duro. Empecé a usar toda mi almuerzo para ir a pasear y trabajado mi camino hasta 15.000 pasos de un día. Puesto que todavía estaba pesado, poca fue suficiente para que el peso se caen.
Un par de meses en mi viaje, comencé a tomar clases de Zumba. Después de ver algunos avances, empecé a usar las máquinas de cardio en el gimnasio tres días a la semana. Me gustaría hacer cinco minutos en la escalera paso a paso, y luego pasar a la bicicleta o la cinta de correr para el resto de la hora.
Hoy en día, yo trabajo de tres a cuatro veces por semana, haciendo una mezcla de alta intensidad intervalo de la formación y de levantamiento de pesas de las clases.

LA COMIDA

En Marzo de 2015, he decidido unirse a los Vigilantes del Peso, que me enseñó mucho acerca de cómo comer con moderación. Nunca he privado a mi o dejado de socialización, y sigo perdido peso. Me di cuenta de que ser demasiado estricto sólo me hace atracones de comer. Ahora puedo comer un montón de claras de huevo, pechuga de pollo, bajo en grasa de las hamburguesas, y las frutas y verduras. Es todo acerca de permitir a mí mismo golosinas cuando quiero, que es casi todos los días! La clave es mantenerlo pequeño por tener sólo una galleta o un poco de una barra de chocolate.

QUEDARSE CON ÉLQUEDARSE CON ÉL

Hoy me pesa 162 libras. A pesar de que he perdido el 75 libras en total, he ganado cerca de 14 espalda. Pero estoy bien con eso. Este es un cambio de estilo de vida, no una raza. Tengo tiempo para lograr mis metas.
Todavía lucho a veces, pero me acaba de despertar el día siguiente y volver a intentarlo. Mi Instagram cuenta es también una gran fuente de apoyo. Sopla mi mente 60.000 extranjeros están animando a mí. A causa de ellos, no me doy por vencido.

LA RECOMPENSA

Yo soy mucho más feliz ahora. Cuando me despierto, quiero vivir de nuevo. Quiero ir de vacaciones, ir de compras para la ropa, y hacer mi pelo y espejo de maquillaje. Me respeto a mí mismo de nuevo. Y por supuesto, mi salud ha mejorado drásticamente.

LOBKE NÚMERO UNO DE LA PUNTALOBKE NÚMERO UNO DE LA PUNTA

Metas pequeñas. Cuando usted golpea los objetivos, el tratamiento de usted mismo. Tal vez comprar algunas joyas, disfrute de un masaje o ir a la peluquería. Me puse la meta de perder ocho kilos en un mes. Y cuando he perdido 20, 30, 40, y 50 libras en total, de hecho estoy seguro que me cuidó de mí mismo.

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